Emprender es apasionante, diseñar el modelo de negocio del nuevo emprendimiento también lo es, ya que implica la materialización de esa idea que lleva tiempo en tu cabeza. Más ahora que México (Ver: Startups en México) vive un escenario tan favorable.

Como profesional, he trabajado en varios tipos de industria y como consultor de empresas he tenido la suerte de conocer diferentes empresas, cada una con un perfil único. Ese aprendizaje es el que me permite escribir los siguientes consejos que debes tener en cuenta al momento de diseñar tú modelo de negocio:

¿Estás resolviendo un problema real?

Trillado o no, hacerte esta pregunta es fundamental. Ten en cuenta que las necesidades del mercado pueden ser explícitas o tácitas. Explícitas cuando la necesidad es específicamente un producto (un bien o un servicio), por ejemplo: Necesito un televisor. Tácitas cuando la necesidad va más allá del simple producto, por ejemplo: Necesito entretenimiento para mi familia dentro del hogar.

Independientemente de cuál sea tu caso, tu modelo de negocio se va a basar en esa necesidad detectada. Piénsalo, si vas a basar todo tu negocio en esa necesidad, es muy pero muy importante que le dediques toda tu atención a este punto. Asegúrate que es una necesidad real y no una suposición.

¿Qué te hace diferente al resto?

A veces nos obsesiona la diferenciación, y nos enfocamos en generar un producto totalmente diferente a los de la competencia sin tener presente que tu producto no es lo que fabricas, sino muchos aspectos más que los vas a reflejar en tu modelo de negocio. Eso significa que probablemente no te tienes que plantear la diferenciación en el producto o servicio como tal, sino en aspectos tales como: el medio por el que le llegará al cliente, la forma de cobro o incluso en el tipo de atención que vas a brindar.

Lógicamente tendrás que valorar si esa diferencia va a cubrir una necesidad real o no. Y considera también que mientras más disruptiva sea tu diferenciación y alcances un grado de innovación, más probabilidades de encontrar un océano azul tendrás. (Ver: Innovar para encontrar un Océano Azul)

¿Cómo vas a llegar a los clientes?

Puedo escribir mucho sobre productos muy bien diseñados que nunca triunfaron en el mercado porque no supieron llegar a los clientes adecuados. Tan importante como tener un producto (que satisfaga una necesidad real) es determinar el medio adecuado para captar clientes.

Sin clientes la empresa no prospera y sin clientes el producto nunca está expuesto lo suficiente a un entorno real como para detectar oportunidades de mejora, por lo que nunca evoluciona. Muchas veces se dice la frase: haz un producto genial y tus clientes vendrán solos. No es del todo cierto, eso facilita las cosas, pero sobre todo en la etapa inicial de un emprendimiento nadie se puede quedar cruzado de brazos esperando que los clientes aparezcan.

Quizás tú sepas y tengas claro que tu producto es bueno y satisface una necesidad real, pero tus clientes deben saberlo y para eso normalmente deberás competir a muerte con muchas otras empresas que buscan comunicar sus propios mensajes. Así que ten muy en cuenta el cómo vas a atraer clientes y procura que el medio elegido sea el más efectivo. Por ejemplo, si eres un cerrajero puedes invertir $2,000 pesos en anuncios de Google Adwords con una segmentación geográfica, o en repartir volantes en las casas de tu zona de cobertura. ¿Qué medio crees que sería más efectivo?

¿Cómo vas a ganar dinero?

Es fundamental. Existen muchas formas de monetizar, aunque lo común es que respondamos que vamos a vender un producto o servicio, hay que considerar todas las líneas de ingresos. Por ejemplo: si vendes autos, también podrías vender refacciones, servicios, llantas, accesorios, seguros, etc. Este es uno de los puntos más importantes en un modelo de negocio. Nunca debes pasar este punto a la ligera porque corres el riesgo de perder oportunidades.

A la hora de imaginar los ingresos, también debemos imaginar los costos y determinar si es rentable o no.

Un modelo de negocio que se ha popularizado en los últimos años, es el que ofrece productos o servicios “freemium” (de la fusión de “free” y “premium”), los cuales no te cobran por utilizarlos en su estado básico, pero te cobran si quieres acceder a otras opciones o características especiales, o sea, si quieres volverte “premium”. Los ingresos que se obtienen por los usuarios que pagan deben ser suficientes para subvencionar el servicio a los usuarios que no pagan, algo que puede ser fácilmente soportado cuando los costos variables tienden a cero.

¿Cómo vas a continuar tu crecimiento?

Por más que en la fase de diseño esto parezca algo que está muy lejos, debes tener claro cuál es y será el motor de crecimiento de tu modelo de negocio, mucho más si tu objetivo es conseguir inversión externa más adelante, un inversionista no invierte en algo que no tenga la oportunidad de crecer.

El motor de crecimiento implica muchas cosas y le dará dirección a tu inversión de recursos. Puedes crecer de múltiples formas: expansión regional, franquicias, fidelización, integración vertical, etc. Si sabes a donde vas, sabrás ir labrando el camino.

Una recomendación final:

Como emprendedor, la primera vez que pienses y desarrolles tu modelo de negocio descubrirás un concepto más claro y amplio de lo que al principio era solo una idea, pero no debes pensar en eso como un objetivo conseguido, sino como uno en proceso de conseguirse. Lo que quiero decir es que todavía debes validar tu modelo de negocio, validar tu producto… y la mejor forma de hacerlo es dejando la pizarra de lado y comenzando construir prototipos, estableciendo contacto con el mercado, hablando cara a cara con tus clientes potenciales, con tus futuros proveedores, etc.

También considera que todos los modelos de negocio sufren cambios cuando se enfrentan al mundo real. Todo cambio será un paso más hacia la madurez de tu modelo de negocio.