Innovar para encontrar un Océano Azul

Innovar para encontrar un Océano Azul

Simple y difícil no son lo mismo, correr un maratón es simple porque se trata de seguir una ruta trazada hasta llegar a la meta; pero es difícil porque se necesita preparación y no cualquiera puede hacerlo. Aclarada esta diferencia, puedo decir con soltura que la estrategia del Océano Azul es simple pero difícil. Para alcanzarla se requiere seguir una filosofía de innovación, la innovación normalmente requiere inversión y toda inversión tiene su riesgo. Las empresas rechazan el riesgo y con ello, la oportunidad de encontrar un océano azul.

¿Qué es un océano rojo?

Para entender lo que es un océano rojo analicemos la competitividad actual y coincidamos en destacar la ferocidad con la que se compite hoy en día. Las empresas destinan muchos recursos para luchar contra la competencia, tantos que si pudiéramos tomar una calculadora, valorarlos todos y convertirlos en un valor monetario, la cifra sería sorprendente incluso para nosotros que ahora mismo estamos imaginando una gran cifra.

Competir por el liderazgo del mercado es algo que nos enseñaron en las clases de mercadotecnia de la universidad y lo reforzamos en el día a día en las empresas en las que trabajamos. Ganar participación, conseguir ventajas competitivas, tener diferenciación, todas son estrategias diseñadas para obtener una mejor posición competitiva frente a los otros jugadores del mercado. Vender más que ellos, ganar más que ellos.

Sin embargo, ser competitivo no garantiza un crecimiento sostenido, ni rentable, por lo tanto no debería ser el principal objetivo de la empresa.

Todas las empresas que viven en su propia piel la agresiva competitividad y soportan feroces batallas donde se muerden unos a otros en una interminable lucha por el crecimiento e incluso la supervivencia, están en un océano rojo.

¿Qué es un océano azul?

Go where profits and growth are and where the competition isn’t. – Kim y Reneé

Ve donde están los rendimientos, el crecimiento y donde la competencia no está. – Kim y Reneé

Un océano azul es un lugar maravilloso donde la competencia no es importante, donde se crea nueva demanda, donde se rompen esquemas, reglas, percepciones y el crecimiento que se puede alcanzar es exponencial. ¿Suena muy bien, no?

Pero no es fácil descubrir un océano azul, porque para hacerlo debes desarrollar (crear o descubrir) un mercado virgen, diseñar un producto único que te permita ser el único oferente y tener prácticamente el control total del escenario. Suena más que difícil, suena casi imposible, pero muchas han sabido hacerlo. Algunas de las más famosas y cuyo éxito es incuestionable son: Amazon, Apple, Circo du Solei, Alibaba, Starbucks, Zara.

El Circo du Solei, por ejemplo, creó un circo sin animales cuando nadie más lo hacía, diseñó un espectáculo sofisticado cuando todos los circos competían con shows de atractivo popular, hizo que su competencia se vuelva irrelevante. Apple diseñó el iPad para crear una nuevo gadget hasta ese momento inexistente, a pesar del riesgo y las previsiones pesimistas, se desmarcó de la competencia y vendió millones.

Toda la tecnología que Apple utilizó para crear el iPad ya existía, la competencia la conocía, pero nadie pensó en dar el salto y confiar en su conocimiento (o intuición) del mercado.

Hay muchos más ejemplos en el mundo, en Latinoamérica, en México, de empresas que con creatividad e innovación dieron el salto de un océano rojo a un océano azul.

Conclusión

Mientras en un océano rojo los límites del mercado están definidos y son conocidos por todos los jugadores, las reglas ya están establecidas y el crecimiento es generalmente muy restringido; en un océano azul los límites son desconocidos y están en formación, las reglas son inexistentes y el crecimiento es potencial con expectativas de mejores márgenes de contribución, y por ende, mejores utilidades.

La estrategia del océano azul va más allá de lo estrictamente técnico, es una filosofía empresarial orientada a la innovación en función del mercado.

Sin importar el tamaño de la empresa, giremos la mirada al mercado, vamos a conocer a los consumidores y no consumidores, sus gustos, sus enojos, sus deseos, las tendencias del entorno, etc. No enfoquemos el 100% de los recursos en la competencia. El fin de una empresa no es ser competitivo, esa puede ser una cualidad, el fin es servir las necesidades del mercado y en la medida en que se puedan descifrar se podrá dar el salto hacia un océano azul.

Por | 2022-07-03T11:04:47-06:00 21 mayo, 2013|Estrategia, Innovación|2 Comentarios

About the autor:

Desde niño aprendí a ser creativo, perseverante y apasionado por lo que hago. Creo que el éxito consiste en conseguir el cariño las personas que uno quiere y el respeto de los profesionales que uno respeta. Me gusta leer y escribir, me es más fácil lo primero pero me gusta más lo segundo.

2 Comentarios

  1. Javier Terrazas 08/06/2013 en 2:38 PM

    ¿Que tecnicas se pueden utilizar para fomentar esta estrategia?

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